Escapada de 3 días a MARRAKECH
Marrakech siempre apetece.
¡Sí! Marrakech es un destino único si lo que buscas son experiencias únicas y un contraste cultural enorme a sólo 2h en avión de Barcelona.
Además, es una ciudad ideal para hacer una escapada express de 2 o 3 días. En nuestro caso, la hemos visitado tres veces: una de ellas dedicamos 3 días completos y las otras dos, dos días completos; en una ocasión fue de pasada en nuestro viaje por Marruecos, en la otra, un fin de semana completo en pareja y la tercera con mi madre y mi hija de 3 años, ¡tres mujeres solas en Marrakech!

¿Es seguro viajar a Marrakech? (Con niños y mujeres solas)
Y ahora es cuando, si es tu primera vez en viajar a un país africano, por un lado, te preguntarás si es seguro viajar a Marrakech como adulto pero aún más, con niños pequeños. Como mamá viajera que ha estado en más de 35 países de todo el mundo y algunos de ellos he tenido el placer de explorarlos con mi hija, te puedo afirmar que a día de hoy Marrakech es una ciudad que está completamente abierta al turismo y es segura.
Obviamente, como en todos los sitios, puedes encontrancharte con situaciones desafortunadas pero me atrevería a decir que el mayor riesgo y más habitual con el que te puedes encontrar son las pequeñas estafas en las compras de tus souvenirs, si no quieres entrar en un largo regateo del que ellos nunca se cansan y siempre salen ganando. En nuestro caso, en ninguna de las tres veces nos hemos encontrado nada más fuera de este tira y afloja en el regateo.
Por el otro, viajar sola como mujer en Marrakech suena como WOW y suele ser otro tema que muchas mujeres se preguntan si es también seguro. ¡Sí, completamente! Como he mencionado antes, la tercera vez que visité Marrakech viajé con mi madre y mi hija de 3 años y los 3 días que dedicamos a ver la ciudad, lo hicimos totalmente las 3 solas.
Consejos sobre la vestimenta en Marrakech
Marruecos es un país mayoritariamente musulmán y consecuentemente Marrakech también. Con esto me refiero a que, como muchos otros países musulmanes, las mujeres suelen llevar el hijab y abaya o incluso en algunos casos niqab, con lo que, en mi opinión, no es un contexto que invite a exhibirse demasiado a nivel de vestimenta, más allá de una camiseta de manga corta o sin mangas.
No obstante, actualmente es tal el volumen de turistas que recibe Marrakech que están acostumbrados a nuestra vestimenta y a que cada vez más, las marroquíes jóvenes visten también con ropa occidental. Incluso, si se quiere o puede entrar a visitar alguna mezquita (la mayoría están cerradas al turismo), en la misma, se ofrecen pañuelos y abayas disponibles para cubrirse el pelo y extremidades (el caso de los hombres también es obligatorio cubrirse las piernas y se ofrecen túnicas para ello). Aparte de esto, e insisto, me atrevería a decir que la vestimenta de los extranjeros a día de hoy ha pasado incluso en un segundo plano, en ningún momento vivimos ninguna situación incómoda o de rechazo por el hecho de ser mujeres.
Dicho esto, Marrakech es una ciudad llena de contrastes y para todos los gustos. Tanto si buscas una inmersión cultural en pleno casco antiguo o ver palmerales, datileros y/o camellos, como si quieres evitar el bullicio del souk (los mercados tradicionales) y tu plan es un retiro alejado de todo o hacer trekking por las montañas del Alto Atlas, Marrakech tiene opciones para todo.
Sea cual sea el tipo de viaje que busques en Marrakech, en este post te voy a compartir los esenciales para una escapada de 3 días a Marrakech.
Recomendaciones de hoteles en Marrakech
Hotel & Spa Riad El Walaa: Empezamos nuestro primer día desayunando en la terraza del Hotel & Spa Riad El Walaa, en el corazón de la medina de Marrakech (casco antiguo) y a pocos minutos a pie de la plaza principal y más famosa: Plaza Jeema el-Fna, también, de los principales souks (mercados tradicionales) y puntos de interés turísticos. Al estar en la medina (parte antigua de Marrakech), para llegar a él, tienes que recorrer algunas calles estrechas pero es fácil de encontrar y aún más si te ayudas de Google maps. El riad combina la tranquilidad de un oasis privado con la cercanía a la vida vibrante del centro del casco antiguo de Marrakech dentro del mismo y a un precio asequible.
La Mamounia: Si por lo contrario, lo que estás buscando es hospedarte en hoteles de lujo, La Mamounia es un icono del lujo en Marrakech. Está también a pocos minutos caminando de la Plaza Jemaa el-Fna y combina la arquitectura tradicional marroquí con comodidades de un hotel de cinco estrellas: jardines extensos, patios interiores, decoración y servicios de lujo con una oferta de joyerías y tiendas de ropa de marcas reconocidas dentro del mismo hotel.
Les Jardins de la Koutoubia: Otro que quizá no es tan conocido como La Mamounia, es el hotel Les Jardins de la Koutoubia, ubicado justo enfrente de la mezquita de la Koutoubia a tan solo unos pasos de los souks y la plaza Jemaa el-Fna. Es también un hotel de cinco estrellas que mezcla cultura marroquí con modernidad, pero más enfocado a quienes prefieren alojarse dentro del casco antiguo sin renunciar al confort ni hospedarse en un riad más pequeño.
Para mi gusto, si contamos con un presupuesto elevado, entre estos dos, este último es el mejor; me gustó mucho más el concepto de hotel y sus instalaciones. No obstante, los dos ofrecen esta sensación de oasis privado con un ambiente tranquilo y relajado. En el caso de Les Jardins de la Koutoubia no te da la sensación de estar en pleno centro de la medina y a escasos pasos de la bulliciosa plaza Jemma el-Fna, aunque si quieres apartarte totalmente de este ambiente, La Mamounia sería una opción mejor. Cabe decir que, a parte de estos tres, Marrakech ha crecido mucho en los últimos años y a día de hoy hay muchísimas opciones para todos los gustos y bolsillos.
Día 1: Plaza Jemaa el-Fna, Madraza Ali Ben Youssef, souks de Marrakech y Minarete de la Koutoubia
Plaza Jemaa el-Fna
Ahora sí, empezamos nuestro primer día en Marrakech visitando su mayor atractivo turístico: la Plaza Jemaa el-Fna. Por la mañana, la plaza está prácticamente vacía con solamente algunos puestos de comida, los conocidos “encantadores de serpientes” y algunos otros animadores que también llevan monos (macacos de Gibraltar). Si vas con niños es inevitable no pararse a ver el espectáculo y/o tomarse una foto (por la que te cobrarán a la voluntad y te insistirán para sacarte el máximo posible) con ellos.

Desde una perspectiva de adulto, el espectáculo da un poco de pena ya que los animales, especialmente los monos, se ven descuidados y su bienestar puede ser dudoso. Recomiendo visitar la plaza de día y otra vez por el atardecer porque parecen sitios completamente distintos, no tienen nada que ver. Volveremos por la noche otro día, ahora continuamos adentrándonos a los souks pero no vamos a parar mucho interés por ahora ya que veréis, que muchos de ellos aún no han abierto sus puertas. Conviene esperar hasta bien entrado el mediodía para empezar a disfrutar del alboroto de la gente fruto de la actividad comercial.
Madraza Ali Ben Youssef
Continuamos por las callejuelas del souk hasta llegar a la Madraza Ali Ben Youssef. Como indica su nombre “Madraza” (escuela en árabe), fue una de las escuelas coránicas del norte de África durante el s. XVI, la cual llegó a albergar cientos de estudiantes. Aunque actualmente es un monumento histórico, su arquitectura es un ejemplo espectacular del arte islámico marroquí que destaca por sus mosaicos y patio central, dando juego a una multitud de opciones muy fotogénicas.

Está abierta cada día de las 9 de la mañana hasta las 7 de la tarde (durante el Ramadán cierra antes, a la 4:30 de la tarde) y el coste de la entrada es de 1€ para los niños de menos de 12 años y entre 4,5€ - 5€ para los adultos no marroquís. Es una visita bastante dinámica y entretenida para hacer con niños ya que en el patio central hay fuentes y hay muchas estancias para ir recorriendo.
Souks de Marrakech
Al terminar nuestra visita a la Madraza Ali Ben Youssef, ahora si, dedicamos el resto de la mañana hasta la hora de comer para pasear y dejarnos perder literalmente por los distintos souks de la medina donde podremos encontrar desde artesanías de todo tipo (alfombras, cerámica, cuero, lámparas, etc.) hasta joyerías, perfumes, dulces y especies.

El paseo por los zocos es toda una aventura ya que a parte del ir y venir de motos y bicis, también nos podemos encontrar mulas cargando carros, que al tratarse de callejuelas muy estrechas hace de la experiencia todo un reto y especialmente para los más pequeños ya que siempre hay algo al que fijarse o estar pendientes! Recomiendo quedarse a comer en alguno de los restaurantes que te encuentres por el camino y reservarse para hacer los postres en una cafetería o pastelería con un té con menta o café marroquí típico acompañado de sus dulces tradicionales.
Mezquita Koutoubia y su minarete
Por la tarde antes de volver a la plaza Jemaa el-Fna y vistarla, ahora sí, en todo su fervor, hacemos una parada en la Mezquita Koutoubia (no se puede entrar si no eres musulmán) para contemplar sus jardines y famoso Minarete, un símbolo icónico del skyline de Marrakech que se ve desde muchos puntos de la medina.

Se encuentra justo entre el casco antiguo de los zocos y la plaza Jemaa el-Fna por lo que una vez terminada la visita, seguimos caminando unos minutos más hasta llegar a Jemaa el-Fna para ver cómo se llena de vida al atardecer. Acabamos el primer día por Marrakech cenando en alguno de los muchos restaurantes que ofrecen vistas a Jemaa el-Fna desde sus terrazas como Backchich café y le Grand balcon du café Glacier.
Día 2: Excursión al palmeral y la ville Nouvelle (Jardines Majorelle y Jardines de la Menara)
Palmeraie de Marrakech
Nos preparamos para hacer una excursión a la Palmeraie de Marrakech, un extenso palmeral situado al norte de la ciudad a unos 10km del centro. En tan solo unos 30 minutos en coche llegamos a este oasis natural con más de 100.000 palmeras datileras, “un escape” del caos urbano de Marrakech que permite disfrutar del patrimonio ecológico y cultural marroquí a través de paseos en camello o excursiones en quad o buggy.

Al ir con una niña de 3 años, nosotros optamos por la experiencia en camello en la que nada más llegar, mientras preparan los camellos, te dan la bienvenida con un té con menta típico marroquí y te ofrecen la posibilidad de vestirte con ropa tuareg a la que nosotros aceptamos de muy buen gusto. A todo esto, tenemos vistas al palmeral con los camellos reposando de fondo al que se puede andar libremente y acercarse a los animales, cosa que para los niños es un sueño! La actividad dura unas 2h entre que te recogen y el paseo en camello entre los palmerales, que es de 1h, así que es perfecto para dedicar medio día. Nosotros lo hicimos por la mañana pero también es bastante común hacerlo por la tarde para ver el atardecer y con un clima un poco más fresco.
La ville Nouvelle
Dedicamos la tarde a explorar La Ville Nouvelle, que como su nombre indica, es la parte nueva de Marrakech construida durante el período colonial francés. Es una zona de arquitectura más europea, llena de cafés, restaurantes y tiendas internacionales, calles amplias, muy diferente de lo que encontramos a la medina, de estilo totalmente marroquí y de raíces árabes.
Jardines Majorelle
En esta zona se encuentra uno de los jardines más conocidos internacionalmente: los Jardines Majorelle, porque aunque fueron pintados por el francés Jacques Majorelle, posteriormente fueron restaurados por Yves Saint Laurent, de aquí que se hayan hecho tan famosos. Los Jardines Majorelle son unos jardines botánicos que destacan por su estética, creando un oasis artístico en medio de la ciudad, además también de contar con el museo de Yves Saint Laurent, entre otros, que eleva esta sensación de diseño y arte que se palpa en los jardines.

Es una visita de una hora aproximadamente (precio entrada alrededor de 16€ para los adultos, gratis para los niños menores de 10 años) y se pueden complementar con la vista a otros jardines: los Jardines de la Menara. Ambos cierran a la 6 de la tarde con lo que conviene controlar el tiempo.
Jardines de la Menara
Para llegar a los Jardines de la Menara conviene tomar un petit taxi ya que están a unos 10-20 minutos (dependiendo del tráfico) de los Jardines Majorelle. Son unos jardines mucho menos turísticos pero más auténticos y de estilo más local, a los que hay un pabellón con un mirador al que se puede subir (cierra a las 6 de la tarde y hay un coste simbólico de alrededor de 1€) para contemplar las vistas al Atlas. Terminamos nuestro segundo día en Marrakech, dando un paseo por el recinto exterior de los Jardines de la Menara contemplando la puesta del sol.
Día 3: Palacio real, Las tumbas saadíes, Palacio el-Badi, Palacio de la Bahía y Bab Doukkala
Palacio Real
Empezamos nuestro tercer y último día, con una agenda bastante apretada, con lo que nos ponemos en marcha temprano para aprovecharlo al máximo. La primera visita es el Palacio Real de Marrakech, residencia oficial del rey de Marruecos. Al no estar abierto al público solo se puede visitar por fuera con lo que es una visita bastante rápida, que si no se ha acabado muy tarde del paseo por los Jardines de la Menara o se ha quedado con ganas de más al día anterior, se puede pasar por el Palacio Real de vuelta, ya que está a unos 10 minutos en taxi desde los jardines, y así descargar un poco este último día. Aunque sea de pasada conviene verlo porque es bastante imponente y majestuoso con sus puertas todas doradas.
Tumbas saadíes
Desde el Palacio Real, seguimos andando hasta las tumbas saadíes, a unos 700m. Es una visita que vale la pena sobre todo si es tu primera vez en Marrakech ya que es uno de los monumentos históricos más importantes del siglo XVI, durante la dinastía saadí, una de las épocas de más esplendor en Marruecos. Además, la decoración es impresionante y ofrece un ambiente muy distinto al del caos de los zocos, con lo que una pequeña pausa en un lugar más silencioso y contemplativo, también se agradece. La entrada para los adultos ronda alrededor de los 10€ y es gratuita para los menores de 7 años.
Este tipo de visitas pueden parecer aburridas para los niños pequeños, pero en absoluto lo son. Lo que para nosotros es un monumento histórico, para ellos es un edificio con una decoración fascinante y en un entorno totalmente distinto a lo que están acostumbrados y es tan el choque cultural que ofrecen todos los puntos de interés turístico, que aunque sean estrictamente de interés histórico, para ellos es todo un mundo nuevo y encuentran la diversión en las cosas y detalles más pequeños.
Palacio el-Badi
La siguiente parada es el Palacio el-Badi, unas ruinas históricas enormes, a unos 10 minutos andando de las tumbas saadíes. Estas también fueron construidas por el sultán de esta dinastía y en su época de esplendor era considerado uno de los palacios más impresionantes del mundo islámico. En mi opinión, es una parada obligatoria si eres un amante de la historia o si lo que buscas en tu viaje en Marrakech es empaparte de su historia y hacerte una idea lo más cercana posible de su glorioso pasado de sultanes.
Si no es tu caso, en vez de entrar, te puedes ahorrar los 10€ que cuesta la entrada para los adultos (y unos 3€ para los niños) y puedes tomarte un café al Kosybar rooftop Marrakech, en el que desde la azotea se pueden ver sus ruinas y murallas con sus famosas cigüeñas incluidas.
Palacio de la Bahía
A unos 5 minutos más andando, llegamos al Palacio de la Bahía, otra de las joyas arquitectónicas de Marrakech. La entrada cuesta unos 7€ para los adultos y para los niños menores de 12 años es gratuita. Es un palacio construido a finales del siglo XIX por el visir Si Moussa y que destaca por sus grandes patios de mármol blanco, sus jardines y su rica decoración de estilo marroquí. La visita por el recinto suele llevar aproximadamente 1h con lo que una vez recorridas sus estancias principales abiertas al público (hay una parte que sigue estando reservada a la familia Real marroquí para recepciones oficiales) paramos a comer.
Nos encontramos a unos 350m de Bab Mellah, el antiguo barrio judío de Marrakech situado entorno a la animada Place de Ferblantiers, que cuenta con una excelente oferta gastronomía con terrazas panorámicas, comida tradicional marroquí y opciones internacionales. Así que, después de una mañana de visitas a monumentos históricos, nos desplazamos hasta allí a almorzar y desde donde, por la tarde, iniciaremos un recorrido hasta bab Doukkala, uno de los accesos más importantes a la medina de Marrakech que nos permitirá conocer su faceta más auténtica y donde finalizaremos nuestro viaje.
Bab Doukkala
Después de comer, la ruta comienza en la Plaza de los Hojalateros (Rahba Lakdima), unos de los rincones más tradicionales de la medina de Marrakech y que a diferencia del itinerario de la mañana, este invita a hacerlo relajado y disfrutando tranquilamente de esta zona tan auténtica. Es un espacio que debe su nombre a los artesanos que durante generaciones han trabajado el metal, creando lámparas, bandejas y objetos decorativos que reflejan el rico legado artesanal de la ciudad. Pasear por sus alrededores permite descubrir talleres y pequeñas tiendas donde todavía se conservan técnicas transmitidas de padres a hijos.
Desde la plaza, recorremos el entramado de callejuelas de la medina, adentrándonos en un ambiente lleno de colores y aromas, así como numerosos rincones que muestran la esencia más auténtica de la ciudad como la de los famosos puestos de las coloridas especies presentadas en forma de cono, que personalmente, la encuentro una de las imágenes más bonitas que ofrece Marrakech. Sus callejuelas son todo un descubrimiento y llaman la atención por sí solas y también a los más pequeños, ya que a lo largo del trayecto, uno de repente se puede encontrar con una tiendecita llena de pollitos pequeños y pájaros de colores u otra que tienen tortugas, las que se pueden coger. Para los usuarios de redes sociales, es en la plaza de los Hojalateros donde se encuentra el emblemático letrero de “LOVE MARRAKECH”, convertido en uno de los sitios más fotografiados de la ciudad.

Continuamos andando y finalmente, llegamos a nuestra última parada: Bab Doukkala, una de las puertas históricas más importantes de la ciudad amurallada, que durante siglos fue un punto de entrada para comerciantes y viajeros procedentes de otras regiones, y hoy, sigue siendo una de las zonas con mayor actividad local. Es un lugar excelente, que lejos de los circuitos más turísticos, permite sumergirse en la esencia local marroquí gracias a sus comercios y mercados tradicionales pero también a sus restaurantes donde se puede degustar algunas de las especialidades de la auténtica gastronomía marroquí como el tajín, el cuscús o la repostería marroquí.
Consejos extras para itinerarios de 2 o 4 días
Hasta aquí nuestro viaje de 3 días por Marrakech y sus esenciales.
- Si vas a dedicarle 2 días: Simplemente suprimiría las actividades dedicadas al segundo día y me centraría en el recorrido del primer y tercer día.
- Si quieres dedicarle un cuarto día: Añadiría un trekking por el Alto Atlas o, para un plan más relajado, pasar una noche en alguno de los complejos de glamping de lujo en medio del desierto como puede ser el Agafay Luxury Camp (a unos 30 - 45 minutos de Marrakech), el cuál se ha popularizado mucho como alternativa al Sahara para quienes no disponen de tantos días.
Cuando al principio del post decíamos que Marrakech apetece es porque es un destino que no deja indiferente y que aporta experiencias distintas cada vez que lo visitas, en pareja, en familia, con o sin niños. Por más que viajemos por todo el mundo, Marrakech es uno de aquellos destinos que iríamos repitiendo a lo largo de los años, es como un viaje que te permite viajar al pasado a tan solo unas horas de casa. Esperemos que continúe manteniendo esta esencia que lo hace tan único.
Información práctica para viajar a Marrakech
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