Diario de Ruta

Ruta en coche de 10 días en família por la perla del Adríatico: Croacia

Por Galba Travel 15 de julio de 2026
Imagen de Ruta en coche de 10 días en família por la perla del Adríatico: Croacia

Siempre que vamos a planear un viaje, solemos tener una idea muy clara de dónde nos gustaría ir. En este caso, al estar embarazada de 28 semanas en las fechas en que queríamos viajar, barajamos un poco más las opciones. Teníamos claro que a diferencia de la mayoría de viajes que hacemos, tenían que ser unas vacaciones lo más parecidas al estilo “mediterráneamente” posible, fuera de España, pero al mismo tiempo también algo distintas. Y este destino no podía ser otro que Croacia, la perla del adriático, un país intermedio entre la Europa Central, los Balcanes y el Mediterraneo.


Seguramente te estarás preguntando si se puede viajar estando embarazada de 28 semanas o si tomé alguna precaución específica. Sí, se puede viajar estando embarazada hasta las 36 semanas si se trata de un embarazo sin complicaciones y siempre y cuando tengas el visto bueno de tu médico, así que antes de todo, consúltalo con tu médico primero. Una vez dicho esto, es importante saber que a partir de la semana 28, algunas aerolíneas te piden un certificado médico y la fecha probable de parto. En nuestro caso, viajamos con Ryanair y ellos ya tienen un formato de certificado propio que te lo puedes descargar de su página web y el que tu médico debería rellenar y firmar. En caso que vueles con otra compañía que no tenga un certificado médico establecido, tu doctor deberá hacerlo.


Ahora si, una vez elegido el destino y chequeados los requisitos específicos de estar embarazada de 28 semanas, empezamos nuestra ruta en coche de 10 días por Croacia con nuestra hija de 3 años.

2 días en Zagreb

Nuestro viaje empieza en Zagreb donde nada más salir del aeropuerto de la capital croata alquilamos un coche, un Dacia Duster con GreenMotion y nos dirigimos hacia la ciudad donde pasaremos 2 días.

zagreb.webp


Hemos estructurado nuestra visita en Zagreb según sus principales puntos de interés y por zonas: la ciudad baja (Donji Grad), la ciudad alta (Gornji Grad) o centro histórico y, el Kaptol y entorno de la Catedral. Por relevancia, quizá se debería empezar el recorrido por el caso histórico o parte alta (Gornji Grad), seguir por la zona de la Catedral y terminar en la ciudad baja (Donji Grad). No obstante, como nos hospedamos en el Hotel Central, situado casi enfrente de la estación central de trenes de Zagreb en la parte baja de la ciudad (Donji Grad), por comodidad, empezamos la visita a la capital croata por la ciudad Baja.

Ciudad Baja (Donji Grad) de Zagreb

Nuestro punto de partida es la central de trenes de Zagreb. De aquí emprendemos nuestro paseo por Trg Kralja Tomislava (Plaza del rey), una amplia plaza presidida por la figura ecuestre del considerado primer rey crotata situado justo delante de la central de trenes de Zagreb y mirando hacia el norte, donde se encuentra el Art Pavilion de Zagreb (Pabellón de arte). El trayecto hacia el casco antiguo que nos llevará a la famosa plaza Ban Jelačić en el centro de Zagreb, se hace con un paseo por amplias avenidas rodeadas de parques conectados como Zrinjevac, Tomislavac, etc. en un entorno tranquilo y residencial, lo que lo hace perfecto para hacerlo con niños. La ciudad baja es también la que concentra más vida cultural por lo que es en la que se concentran los principales museos como el Edificio del Museo Arqueológico de Zagreb, el Museo de Artes Aplicadas, el Museo Mimara y el Teatro Nacional Croata.


A medida que avanzamos y nos acercamos al corazón del centro histórico empezamos a ver calles llenas de restaurantes y terrazas hasta que llegamos a la Plaza Ban Jelačić, el punto de encuentro por excelencia y corazón de Zagreb. Desde aquí completamos la visita a la parte baja de la ciudad deambulando por la calle Ilica, una de las avenidas más famosas de Zagreb, llena de comercios y la que precisamente funciona como línea divisoria geográfica con la ciudad Alta.

Ciudad Alta (Gornji Grad) o casco histórico de Zagreb

El casco antiguo de Zagreb es la zona más icónica y la que no debería faltar en una visita a Zagreb. Para acceder a ella lo hicimos desde la Plaza Ban Jelačić pero también puedes hacerlo desde la avenida Ilica, ya que es en la manzana con la calle Tomićeva, donde se toma el Funicular de Zagreb para subir en menos de un minuto a la ciudad alta. En nuestro caso, subimos andando desde la Plaza Ban Jelačić ya que justamente el funicular estaba fuera de servicio.

Un vez llegamos arriba, nos adentramos en el laberinto medieval de calles empedradas, pasando por la Torre Lotrščak, famosa por su cañón y su cañonazo que marca cada día al mediodía, y cruzando la antigua Puerta de Piedra (Kamenita Vrata), con la imagen de la Virgen y uno de los pocos restos conservados de las murallas medievales. Continuamos paseando hasta llegar a la Plaza de San Marcos, con su inconfundible Iglesia de San Marcos y su colorido tejado, uno de los símbolos más reconocibles de Croacia y Zagreb y, muy cerca también del Parlamento croata y la Iglesia de Santa Catalina, considerada una de las más bellas de Zagreb. Desde esta zona merece la pena acercarse a los miradores situados junto al paseo Strossmayer, desde donde se obtienen algunas de las mejores vistas panorámicas de Zagreb, con los tejados de la ciudad baja, las torres de la Catedral, y en los días despejados, las montañas de Medvednica en el horizonte.
En realidad es una zona que se puede ver fácilmente y más o menos rápido según el ritmo de cada uno. Si vas con niños es una área de calles amplias y sin mucho tránsito por lo que pueden andar tranquilamente y distraerse con lo que vayan encontrando por el camino.

El Kaptol y entorno de la Catedral

Empezamos a descender de la Ciudad Alta (Gornji Grad) hasta Kaptol, el antiguo núcleo eclesiástico de la capital croata, siguiendo el antiguo trazado de las murallas medievales a través de Opatovina. Este agradable paseo peatonal, que discurre junto a las antiguas fortificaciones de Kaptol, está repleto de jardines, terrazas y pequeños restaurantes donde los niños pueden caminar con tranquilidad. Es un lugar perfecto para hacer una pausa, tomar un helado, disfrutar de un café o simplemente descansar antes de llegar al entorno de la catedral. Si te apetece añadir un toque diferente al recorrido, merece la pena desviarse unos minutos para bajar por las escaleras de Zakmardijeve, famosas por sus coloridos grafitis y murales, uno de los rincones más fotogénicos de Zagreb (aunque si vas con carro no es lo más recomendable).


Tras este pequeño desvío, desde Opatovina solo quedan unos minutos de paseo hasta la Catedral de Zagreb, cuyas torres dominan el skyline de la ciudad. Si te apetece desde la Catedral puedes acercarte en apenas diez minutos a pie hasta Mala Martićeva, una pequeña calle peatonal que sorprende por la gran alfombra de colores pintada sobre el pavimento. Si no, continuamos, y muy cerca de la Catedral encontramos el animado mercado Dolac, donde los puestos de frutas, flores y productos locales ponen el punto y final nuestra visita en Zagreb con un ambiente auténtico y lleno de vida que encanta tanto a adultos como a niños.

ROVINJ, puerto pesquero de la península de Istria

La mañana siguiente nos levantamos y nos ponemos rumbo a Rovinj, uno de los pueblos que más nos gustó de todo nuestro viaje por Croacia.
Como vamos con una niña de 3 años y yo embarazada de 7 meses, estructuramos nuestra ruta de tal forma que los trayectos en coche no sean más de 4h. Así que iremos haciendo paradas a lo largo de nuestra ruta por el país.


Antes de llegar a Rovinj, hacemos una breve parada en Fuzine, un pueblo al interior de Croacia rodeado de naturaleza y a orillas del río Licanka. Es una muy buena opción para estirar las piernas después de unas 2 horas en coche, deambular por sus senderos y maravillarse del lago Bajer que ofrece unas vistas del paisaje impresionante.

fuzine.webp


Rovinj es un puerto pesquero croata de la península de Istria con un casco antiguo de calles adoquinadas muy pintorescas y que conducen a la iglesia de Santa Eufemia. Realmente, la visita a Rovinj no lleva más de 2 horas, es un pueblo bastante pequeño, pero vale mucho la pena ya que es precioso, muy limpio y lleno de restaurantes y tiendas de recuerdos. Desde aquí puedes hacer una excursión a Pula o tomar un barco hasta la isla de Krk. Nosotros tomamos un ferry para ver el fondo marino y vistas panorámicas de Rovinj, donde se dice que se pueden ver delfines, aunque nosotros no vimos ninguno. Aún así, la experiencia con el ferry fue absolutamente recomendable ya que las vistas que se tienen del pequeño Rovinj son asombrosas.
Después de comer conducimos hacia Opatija donde nos quedaremos a dormir.

rovinj.webp

Stopover en OPATIJA: la vieja dama del Adriático

Opatija, situada en la bahía de Kvarner, es conocida como “la vieja dama del Adriatico”, una ciudad balnearia que en el siglo XIX se convirtió en uno de los principales destinos de verano y de bienestar de la aristocracia europea. De hecho, hoy en día, sigue siendo un punto de referencia del turismo de lujo en la costa adriática croata. Nosotros sólo dedicamos una tarde en la ciudad, pero fue suficiente para recorrer su paseo marítimo Lungomare (de unos 12km) y contemplar al otro lado, la arquitectura Belle Époque que aún permanece.

opatija.webp

SENJ

Al día siguiente, después de desayunar con vistas al mar en nuestro hotel balneario el centro de Opatija Hotel Bellevue - by Liburnia, cogemos el coche rumbo a Plitvice. Es un trayecto de unas 3 horas por lo que hacemos una breve parada en el pueblo de Senj donde tomamos un café y damos una vuelta por este pequeño pueblo situado al pie del monte Vratnik.

senj.webp


Continuamos nuestro camino y el trayecto entre Senj hacía Plitvice nos ofrece una de las vistas, para nosotros, más bonitas de Croacia. Empezamos pasando por pequeños pueblos interiores pero enseguida la carretera se adentra en un bosque frondoso y  el paisaje se vuelve cada vez más verde y hermoso a medida que nos vamos acercando al parque nacional de Plitvice.

Parque Nacional de Plitvice

Llegamos al mediodía, justo a la hora de comer, y una vez aparcado el coche en el aparcamiento habilitado en el parque, nos dirigimos al bar que hay en el mismo recinto donde ofrecen sándwiches muy básicos y algún que otro snack y compramos las entradas (los menores de 7 años no pagan). Se pueden escoger distintas rutas, entre 3 y 17 kilómetros. Como íbamos con nuestra hija de 3 años y no confiábamos que andase mucho, cogimos la ruta B de 4 km. ¡Atención a los padres con niños! Nosotros decidimos coger el carro (fuimos de los únicos) y para nuestra sorpresa, gran parte de la ruta que ofrece el parque la pudimos hacer con el carrito (eso sí, es un carro ligero y fácil de manejar, sí es muy grande o pesado, recomendamos no llevarlo).

plitvice.webp
Nos hospedamos en el B&B Plitvice Holiday Lodge en medio de la naturaleza. La verdad es que lo recomendamos 100% ya que es un lugar muy tranquilo y donde se puede disfrutar de un entorno natural espectacular. Eso sí, en cuanto a la comida se refiere, el hotel ofrece muy pocas opciones y alrededor casi no hay restaurantes, con lo que toca coger el coche si quieres comer en alguno de ellos. Nosotros optamos por pedir un plato combinado en el hotel, pero insisto, a parte del desayuno que sí que es bastante completo, el hotel casi no ofrece nada más, la cocina es muy pequeña y la limitada variedad que ofrecen es a modo “casero” para los huéspedes que tienen alojados.


La mañana del día siguiente, nos ponemos en marcha otra vez hacia nuestro nuevo destino, SPLIT, donde pasaremos 3 días, haciendo una breve parada a Sibenik.

Sibenik, una ciudad de orígen 100% croata

A diferencia de muchas otras ciudades de la costa adriática, Sibenik no fue fundada ni por griegos ni por romanos, sino por los propios croatas. Es pues, una ciudad costera 100% croata, aunque menos famosa que Split o Dubrovnik, con lo que es mucho menos concurrida, pero más tranquila y con muchísimo encanto. Nosotros no dedicamos más de 3 horas en explorarla ya que es bastante pequeña. De todos modos, vale la pena perderse por su calles de piedra de estilo medieval, que a su vez, contrastan con fachadas de casas muy coloridas, plazas con edificios históricos en el casco antiguo y su joya local: la catedral de Santiago, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Sibenik es considerada también, la ciudad de las fortalezas, tiene cuatro y fueron claves en la defensa contra el imperio otomano (hoy en día algunas se utilizan como espacios culturales o para conciertos al aire libre). Y además, es una puerta de entrada a un entorno natural fantástico porque es desde aquí donde se accede fácilmente al Parque nacional de Krka (es como el de Plitvice però en versión mini) y a las Islas Kornati, un laberinto de unas 100 islas casi deshabitadas.

sibenik.webp

Split

Después de estirar las piernas en Sibenik, nos dirigimos más al sur, hasta llegar a Split, una ciudad en el tiempo que mezcla historia y cultura con una moderna vida nocturna y / o planes relajantes en sus playas.


Split es una ciudad turística, aunque no tanto como Dubrovnik, pero sí mucho más que todas nuestras paradas anteriores e incluso que la capital, Zagreb. No obstante, vale la pena dedicarle al menos un día porque tiene mucho que ofrecer, empezando por su corazón cultural e histórico donde encontramos el Palacio diocleciano construido en el siglo IV como residencia del emperador romano Cayo Aurelio Valerio Diocleciano y que, actualmente, es un museo al aire libre con casas integradas en sus muros que convive con una vibrante vida cotidiana rodeado de bares, restaurantes y tiendas. Seguimos con lo que era el mausoleo diocleciano donde hoy se sitúa la catedral de San Domnión o San Duje y donde paralelamente están las principales arterias de la ciudad: las calles Narodni Trg o Marmontova, llenas de boutiques de moda, galerías de arte y cafeterías al aire libre. Sin duda, caminar por el casco antiguo de la ciudad es una de las mejores maneras de conocer su ambiente y es el lugar perfecto para perderse entre la historia. Su largo paseo marítimo “la Riva” es otro núcleo social de la ciudad con también una gran oferta de restaurantes, cafeterías y bares que por la noche se llenan de gente dando lugar a una animada actividad nocturna.

split.JPEG
Para planes un poco más tranquilos y alejados de la multitud está el Marjan Forest park, un oasis de bosque verde al oeste del casco antiguo de Split. El acceso al parque es totalmente gratuito y una vez en la cima, el pico Telegrin, ofrece unas vistas panorámicas de la ciudad espectaculares. Requiere una caminata de unos 20 minutos (poco más de 1 km) des del centro de Split y una vez llegas al parque hay varios senderos, nosotros escogimos el más corto ya que hacía mucho calor e íbamos con el carro pero no tardamos más de 10 minutos. Las vistas desde arriba valen realmente la pena!


Estando en Split, no puede faltar, por lo menos, una excursión a alguna de las islas del Adriático más famosas ya que es precisamente Split, un punto de partida para llegar a las islas de Hvar (más enfocada a la actividad nocturna), Brac (conocida por su playa Zlatni Rat) y Vit (más salvaje y tranquila).

Excursión de 1 dia a Bol, isla de Brac

Al ir con una niña de 3 años y yo embarazada, nuestra isla escogida fue la isla de Brac. Hicimos una excursión de 1 día a Bol, municipio de la isla de Brac, conocido sobretodo por la playa del “cuerno de oro” (Zlatni Rat), porque es una playa que termina en forma de cuerno, de aquí el nombre. Nos levantamos temprano para coger el ferry de las 8 que sale del puerto de Split, situado al final del paseo marítimo la Riva. Compramos los billetes el mismo día y el trayecto duró 1 hora. Una vez a Bol cogimos un taxi lancha hacia la playa del cuerno de oro. El servicio de taxi lancha hacia Zlatni Rat es continuo y cuesta unos 4€ por persona.

bol.webp


Zlatni Rat o más bien conocida como la “playa del cuerno de oro” es una playa con una larga extensión de costa que acaba terminando en punta, similar a un cuerno, de aquí el nombre, y con un paisaje a su alrededor muy bonito. La playa ofrece todo tipo paradas de comida, zumos, fruta, bocadillos y/o pizzas, así como también de atracciones de entretenimiento para los niños como camas elásticas.


Como he mencionado, nosotros hicimos una excursión de un día entero a la isla y a la playa, y fue más que suficiente porque Zlatni Rat es literalmente la playa del cuerno de oro, no hay hoteles ni calles a recorrer. Bol, en cambio, es un pueblecito pesquero muy pequeño que puedes visitar sobradamente, entretanto esperas el taxi lancha para dirigirte a la playa, pero que sí ofrece opciones de alojamiento y donde puedes pasear.

brac.webp

Dubrovnik, la perla del Adriático

Esta misma noche, conducimos hasta Dubrovnik, a unos 230 km más al sur, con una muy breve parada a Ston que al estar muy oscuro, literalmente bajamos del coche, compramos un trozo de pizza a una panadería que estaba abierta y emprendimos la ruta otra vez. Salimos de Split a las 19:15 de la noche aprox. y alrededor de las 11 de la noche ya habíamos llegado a nuestro apartamento en Dubrovnik. Reservamos un apartamento (Zore Glavinic)  a unos 15 minutos en taxi del centro porque a no ser que tengáis un presupuesto bastante elevado, los precios de los hoteles a Dubrovnik son bastante caros en comparación a muchos otros destinos. En ese sentido, “Juego de Tronos” ha influido mucho en el turísmo y como consecuencia en los precios. De todas las ciudades que recorrimos durante nuestro viaje por Croacia, Dubrovnik es de lejos la más turística y cara. De hecho, a medida que vas dirigiéndote hacia el sur, el aumento de los precios se va viendo también reflejados a las facturas. Por ejemplo, si el coste de un restaurante de gama media en Zagreb te cuesta unos 50€ 3 personas, en Dubrovnik debes contar al menos unos 70€ y con una calidad menor.

dubrovnik2.webp


Ahora sí, hemos llegado a la mitad de nuestro viaje y llevamos unos 1000 kilómetros. Después de nuestra estancia de 2 días en Duvronik, empezamos nuestro camino de vuelta hacia Zadar, con una parada a medio camino a Ston, esta vez de día.

Ston

Ston es un pueblo pequeño medieval conocido sobre todo por su muralla de unos 5,5km de longitud y sus salinas. Nos tomamos un café en el bar del centro del pueblo situado en la plaza principal y paseamos por sus dos calles principales que salen de ella, muy tranquilas y llenas de tiendas de recuerdos, bares y restaurantes. A no ser que hagas una excursión a pie por la muralla con vistas panorámicas al Adriático y las salinas, Ston es más bien un pueblo de paso en tu ruta por la costa dálmata pero obligado si lo que estás buscando es una inmersión gastronómica, ya que es considerado entre los mejores del Adriático por sus ostras y mariscos. Para nosotros fue un bonito lugar donde parar a estirar las piernas y continuar nuestro camino hacia Makarska.

ston.webp

Makarska

Tras la breve parada en Ston, continuamos nuestra ruta por la costa dálmata hasta llegar al Hotel Antonio en Makarska, situado a unos 60km de Split y a unos 140km de Dubrovnik. La primera impresión de Makarska es que es un destino de playa completamente orientado al turismo. Es una bahía entre las montañas de Biokovo y el mar Adriático con que la combinación de mar y montaña hace del paisaje uno de sus principales atractivos. Dedicamos un día entero a esta localidad, llegamos de Ston a media mañana y nos quedamos hasta después del desayuno del día siguiente. Nuestra visita en Makarska se limitó básicamente a recorrer su paseo marítimo donde se concentra todo su ambiente, aunque sin perder su encanto relajado, y sus tiendas de recuerdos, restaurantes y terrazas, por un lado, y por el otro, sus playas de agua turquesas rodeadas por un paisaje natural y mediterráneo.

markaska.webp


Si quieres profundizar un poco más de Makarska, aunque nosotros no fuimos, Skywalk Biokovo sería un indispensable, es una plataforma de cristal suspendida sobre las montañas con vistas panorámicas al Adriático y a las islas dálmatas. Después quizá aconsejaría el casco antiguo con sus calles de piedra y el puerto donde salen excursiones hacia las isla de Hvar y Brač (nosotros hicimos la excursión desde Split) o alquilar pequeñas embarcaciones para descubrir calas escondidas inaccesibles por carretera.

Zadar

Continuando hacia el norte por la costa dálmata, nos encontramos a Zadar, una ciudad que combina patrimonio histórico y cultura. Dedicamos un sólo día (una noche) a esta ciudad y según nuestra opinión fué más que suficiente. Visitar Zadar es básicamente visitar su casco antiguo rodeado de murallas venecianas, iglesias y restos romanos, la plaza del pueblo: Narodni Trg, llena de cafeterías y pequeños comercios, y el mercado local, de productos locales, frutas frescas, quesos dálmatas y aceite de oliva croata. Una vez recorrido su centro histórico hay dos símbolos de interés más que se encuentran en el paseo marítimo: el órgano del mar, una instalación arquitectónica frente al mar que transforma el movimiento de las olas en música, y el saludo al sol, una gran plataforma solar que se ilumina cuando cae el sol creando un espectáculo de colores frente al Adriático.

zadar.webp


Otro punto, y uno de los más emblemáticos de Zadar, es el puente que conecta el casco antiguo con la ciudad nueva. Es un puente peatonal que atravesarlo se ha convertido en un pequeño ritual turístico por las vistas que ofrece. Nosotros fuimos al atardecer y las vistas que se tienen del puerto, de las murallas antiguas y el ir y venir de barcos son realmente bonitas. Es una de las mejores formas de apreciar cómo la ciudad mezcla pasado y presente: de un lado, las callejuelas de piedra del casco antiguo; y del otro, la vida cotidiana de la Zadar moderna llena de terrazas y restaurantes.


Todo este recorrido se puede hacer perfectamente en un día entero. Y, cuando decía que tuvimos la sensación que un día entero fué más que suficiente es porque que hay mucho que ver pero el centro histórico es realmente pequeño y a no ser que hagas una excursión a la islas Kornati, Zadar por si solo se puede recorrer bastante fácil y rápidamente, ¡y nosotros íbamos con una niña de 3 años!


Una vez visto lo esencial, y como nos sobró tiempo, vimos que había una exposición temporal de tarántulas y arañas y mi marido y mi hija que son muy atrevidos entraron. Hay también una especie de “museo” de dinosaurios pero nosotros no fuimos.


Desde Zadar emprendemos el último tramo de nuestra ruta de 10 días por Croacia que nos llevará hasta Zagreb, donde finalizamos nuestro viaje. Pero antes, por el camino, nos desviaremos un poco para visitar el Kuterevo Bear Sanctuary, uno de los lugares más especiales del interior de Croacia y una parada muy recomendable si viajas con niños.

Kuterevo – Santuario de los osos (Kuterevo Bear Sanctuary)

El Kuterevo Bear Sanctuary es un refugio situado en el pequeño pueblo de Kuterevo, en plena naturaleza en la región montañosa de Lika. No es un zoo ni un parque turístico sino más bien un proyecto comunitario gestionado por voluntarios de todo el mundo que vienen a cuidar los osos pardos que no pueden vivir completamente en libertad y por eso es habitual ver gente trabajando alimentándose. Es un lugar precioso donde puedes ver los osos bastante cerca, siempre desde zonas seguras a través de una verja. No obstante, Kuterevo no es solo “ver osos”, sino entender como una pequeña comunidad ha creado un proyecto único en Europa para protegerlos.
El recorrido es sencillo, al aire libre y el precio de la entrada para acceder es voluntario (hay una pequeña tienda donde puedes comprar algún souvenir y así contribuir económicamente en la iniciativa). Cuando llegamos, los cuidadores voluntarios justamente les habían dejado comida y pudimos ver como los osos iban saliendo del bosque en su búsqueda, con lo que pudimos ver unos 5. Hay también un pequeño bar / restaurante donde ofrecen bebidas y algunos snacks que más allá de la comida que ofrece, lo que lo hace realmente una experiencia es el paisaje que lo rodea.

kuterevo.webp


Como he comentado para llegar hasta Kuterevo Bear Sanctuary de vuelta a Zagreb no es que venga de paso sino que tienes que desviarte unos 30 minutos aprox. de la carretera principal dirección directo a Zagreb. Aún así, según nuestra experiencia el desvío está más que justificado,  y aún más si viajas con niños pequeños, ya que por el camino se puede apreciar una Croacia más auténtica y rural, de aldeas aisladas a los itinerarios más turísticos y por supuesto al llegar al santuario de Kuterevo, los osos, un atractivo asegurado para los más pequeños.

kuterevo2.webp

Zagreb

Ya de vuelta a Zagreb llegamos a la capital bien entrada la tarde lo que aprovechamos para dar un último paseo y cenar en la parte baja de la ciudad. La mañana siguiente, después de desayunar nos dirigimos al aeropuerto para coger el vuelo de vuelta a Barcelona.


Este es nuestro itinerario en coche de 10 días por Croacia con un total de 1750 km recorridos. 

Croacia ofrece una multitud de opciones y combinaciones diferentes, desde rutas estrictamente por parques naturales, a solamente sol y playa o también visitas a viñas y bodegas. En nuestra propuesta encontrarás una combinación entre turismo de ciudad, naturaleza y playa, una opción que viajando en familia ofrece planes para todos los gustos y edades.

Disfruta del viaje de tus sueños

Información práctica para viajar a Croacia

Transformamos tu idea de viaje a Croacia en una realidad.

Descubre más sobre Croacia